Salvaescaleras en Asturias, tipos en instalación

Persona en un salvaescaleras en Asturias

A pesar de que pudiera parecer que un salvaescaleras solo consta de una forma concreta, ampliamente limitada por la escalera que va a salvar, hay tantos tipos y variantes que cuesta hablar de todos ellos en un solo artículo.

Reproducimos aquí las categorías más comunes así como comentarios sobre su instalación.

Sillas Salvaescaleras

Son las más usadas, puesto que representan una solución para casi toda escalera existente que cuente con un ancho mínimo de unos 75 centímetros y una altura de separación entre la silla y la zona inferior de la escalera de otros 70 centímetros. Su instalación está orientada al ámbito particular, no se suelen ver en lugares públicos.

Constan de una silla acoplada a un carril que guiará el recorrido de la misma, siempre manteniendo el nivel necesario para realizar el trayecto sentado con comodidad.

Los usuarios más frecuentes de las mismas son personas con movilidad reducida pero que -aunque con dificultad- pueden desplazarse, andar, sentarse, levantarse, accionar mecanismos, etcétera.

Se caracterizan por tener la mayor adaptabilidad del mercado en este tipo de instalaciones, por eso pueden clasificarse en varias categorías.

Tipos de Sillas Salvaescaleras

Vamos a ver qué opciones existen:

Sillas Salvaescaleras Rectas

El más sencillo modelo de silla salvaescalera existente. Deben sortear una escalera de tramo recto y normalmente soportan hasta 12 metros de longitud. Son adaptables a cualquier escalera inferior a esta medida y los carriles se cortan e instalan justo a la longitud necesaria.

Sillas Salvaescaleras Curvas

Este tipo de sillas se usará en escaleras con tramos curvos o con esquinas, con la complejidad añadida que esto representa. Es raro, no obstante, toparse con una escalera curva a la que los carriles no se puedan adaptar. La clave de ello se encuentra en los dos tipos siguientes de sillas salvaescaleras.

Sillas Salvaescaleras Curvas con Carriles a Medida

Los carriles, como puede deducirse, son fabricados a medida. Es necesario que un técnico realice mediciones de la escalera para comunicarlas a fábrica, donde se producirán los carriles centímetro a centímetro para ajustarse únicamente a esa escalera. Requieren, por tanto, de un tiempo extra de pre-instalación, pero el salvaescaleras posterior se beneficiará enormemente de esta personalización.

Sillas Salvaescaleras Curvas con Carriles Modulares

Una alternativa más económica y rápida es la de usar carriles modulares ya prefabricados. Esto requiere, obviamente, que la escalera lo permita. Se han detectado una serie de medidas muy comunes en la mayoría de las escaleras y, de forma proactiva, se fabrican tramos de carriles modulares con dichas medidas para adelantar trabajo y realizar una instalación en menos tiempo, ya que se cuenta con las piezas necesarias en stock.

Sillas Salvaescaleras para escaleras exteriores

¿Qué ocurre si las escaleras se encuentran en el exterior, a la intemperie? Bueno, pues para eso están diseñadas las sillas salvaescaleras para exteriores. Es posible acceder a jardines, patios o garajes con desniveles gracias a ellas. Los materiales usados y el diseño del salvaescaleras está específicamente pensado para soportar condiciones climatológicas adversas de calor o frío.

Esto incluye:

  • Rieles metálicos.
  • Asientos de plástico ultra-resistentes a temperaturas extremas.
  • Capas protectoras para el polvo, hojas, etcétera.
  • Un sistema de carriles cerrado, para proteger el interior de agentes externos.
  • Un sistema de bloqueo con llave del salvaescaleras.

Plataformas Salvaescaleras

Las plataformas suelen ser la solución más recurrente cuando se trata de cumplir con las normas de accesibilidad en edificios públicos con un presupuesto moderado, ya que permiten ser instaladas sin la necesidad de incurrir en reformas de alta envergadura.

Y, no solo esto, al contrario de lo que pudiera parecer, no suponen un gran impacto en la apariencia y usabilidad de la escalera, y además no solo se limitan a salvar escaleras sencillas, sino que es posible adaptarlas a escaleras con descansillos, curvas o largos tramos complejos.

La base está adaptada para personas con sillas de ruedas y, aunque se prodigan en espacios públicos, también pueden instalarse en propiedades privadas. Únicamente requieren, para dicha instalación, que la escalera cuente con el espacio suficiente en la zona inferior y superior, así como la instalación de una toma eléctrica en uno de los extremos (si no existe ya una).

Salvaescaleras Verticales

Rozando la fina línea entre un ascensor o elevador y un salvaescaleras, se encuentran los salvaescaleras verticales.

Como puede deducirse, el desplazamiento en este caso va a ser vertical, salvando la escalera a través de un hueco adyacente.

Esta es precisamente la gran limitación de este salvaescaleras, si no existe un espacio específico suficiente donde ser instalado, no será posible contar con ellos y habrá que pensar en otras alternativas.

Otra cosa que los diferencia de las plataformas salvaescaleras, es que deben contar con unas protecciones a media altura que los dota de una forma de cubículo, al que se accede a través de una puerta.

Por otro lado, el recorrido máximo que pueden salvar es de 3 metros, lo cual los deja como una opción a considerar solo en un pequeño número de casos. Más allá habría que instalar soluciones de movilidad alternativas superiores a los salvaescaleras verticales.